CASA MARITA

La Casa de Marita

Es difícil hablar del paraíso sin perder un poco de credibilidad. Es un concepto ambicioso que encaja mejor entre las líneas de la doctrina y algunos anuncios exagerados para lejanos destinos turísticos.

Y, sin embargo, luego de experimentarlo, parece no haber una mejor manera de describir lo que se siente como un Edén perdido, escondido detrás del horizonte en el Pacífico ecuatorial.

Hoy, alrededor de 2000 personas viven en Isabela, la isla más grande, pura y protegida del archipiélago de las Galápagos. Están en Puerto Villamil, una villa pequeña, amigable, que alberga a locales y viajeros mientras se convierte en parte de uno de los ecosistemas más singulares del planeta.

En él, la Casa de Marita empezó literalmente como el hogar de una pareja que, hace 20 años y usando las palabras de Dante, “a la mitad del viaje de su vida” descubrió que la vida se trataba, sobre todo, de vivir.

Un hogar nacido del amor es hoy mucho más que un extraordinario hotel boutique en el corazón de la inspiración de Darwin. Es un escape de todo lo exterior, un lugar para el pensamiento, una casa en el Edén.

¿CÓMO LLEGAR?  

Hay muchas maneras de llegar a las islas Galápagos, y un par más hacia La Casa de Marita que sirven como un maravilloso preámbulo a la belleza por encontrar en Isabela.

Vuelos de las aerolíneas LAN, TAME y AEROGAL salen regularmente hacia Baltra, la pequeña isla donde se ubica el aeropuerto principal del archipiélago. Desde ahí, se puede escoger llegar mediante bote o avioneta; y, aunque ambas son experiencias recomendables por su visión natural de las Galápagos, tal vez volar hacia Isabela por primera vez resulta más rápido y fácil mientras ofrece una vista panorámica desde el aire del complejo de islas.

Si desea volar, busque las oficinas de la aerolínea EMETEBE en el aeropuerto de Baltra. Hay vuelos que parten regularmente hacia Isabela, y el viaje dura un tiempo aproximado de 25 minutos.

Llegar a Isabela por bote también es una gran experiencia. Desde el aeropuerto en Baltra, se toma un bus hacia los ferries en dirección a Puerto Ayora y, desde ahí, se debe tomar una lancha o “fibra”, como se les llama localmente, hacia Isabela. Un viaje de 3 horas espera entre las islas del archipiélago que, sobre el pacífico turquesa, guiaron a piratas a sus escondites mientras las aves costeras se zambullen hasta hoy en busca del cardumen abajo.

Para el viaje, recomendamos traer repelente para mosquitos, zapatillas para caminar, pantalones, bermudas, ropa de baño, y cualquier otro equipo que crea necesario para aprovechar al máximo la experiencia Galápagos. Snorkels, cámaras y equipo fotográfico subacuático, y binoculares son buenas ideas. Y, mientras que los libros son siempre bienvenidos, el entorno es tal que de repente usted termine escribiendo uno aquí.

Para mayor información sobre horarios de vuelos desde distintas ciudades en Ecuador hacia las Islas Galápagos, visite las páginas a continuación:

www.lan.com
www.tame.com.ec
www.aerogal.com.ec

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