Somos Ermanno y Marita, europeo y sudamericana. Isabela fue nuestro escogido lugar en “ el medio del camino de nuestra vida”.Son tantos años, que en ese tiempo la isla era verdaderamente para nosotros la “ultima playa” ahí donde en medio del océano, lejano del ruido del mundo que dejábamos. Isabela en los años, no podía ser diferente, es siempre más, un sitio turístico de quien busca un momento, unos días o alguna semana de tranquilidad, belleza y paz.
Cuando esto inició, nos dimos cuenta que algo debíamos hacer, Ermanno y Marita para ofrecer a quien visitaba Isabela, un lugar que cobijase nuestros huéspedes ofreciendo en “La Casa”, algo de lo nuestro.
Nuestra Casa, engastada en la naturaleza pero interiormente con nuestras mochilas de recuerdos europeos de otras casas perdidas ya en el tiempo.
Así podemos ofrecer a nuestros huéspedes las mismas emociones, el amanecer, el atardecer, junto con la naturaleza pura y especial de Galápagos que continúan haciendo encoger nuestro corazón en nuestro jardín y nuestra playa, sin olvidar el gusto y el confort de la vieja Europa.

















